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Guía legal

Contrato de alquiler de habitación con muebles: qué debe figurar

Claves para un contrato de habitación en piso compartido en España: mobiliario inventariado, zonas comunes, gastos incluidos y relación con la LAU cuando el arrendador es inquilino principal.

12 de mayo de 2025 · 6 min de lectura

Habitación vs. vivienda completa: ¿qué dice la LAU?

Cuando alquilas una sola habitación dentro de una vivienda ocupada por más personas, el contrato debe dejar claro que el objeto es la habitación determinada (número o descripción) y el uso proporcional de cocina, baño y zonas comunes. Si el propietario alquila varias habitaciones de forma independiente a distintas personas sin que entre ellas exista relación contractual, la calificación jurídica puede variar y en ocasiones se puede argumentar que cada habitación es un arrendamiento de vivienda independiente. Para evitar ambigüedades, el contrato debe especificar exactamente qué espacio se cede y en qué condiciones.

Inventario detallado del mobiliario

Incluir un inventario es especialmente importante en habitaciones amuebladas. El inventario debe listar cada mueble, su estado y, a ser posible, adjuntar fotografías fechadas. Los elementos más habituales son: cama (con colchón y su estado), armario o ropero, escritorio, silla, estantería, cortinas y persianas. También conviene reflejar el estado de las paredes, suelo y pintura al inicio del contrato. Este inventario firmado por ambas partes es la mejor defensa para evitar conflictos al recuperar la fianza al finalizar el arrendamiento.

Zonas comunes: cocina, baño y salón

El contrato debe indicar explícitamente qué zonas comunes puede usar el arrendatario y en qué términos. Si hay normas de convivencia (silencio nocturno, uso del baño, limpieza rotativa de la cocina), es recomendable adjuntarlas como anexo firmado. Aunque estas normas tienen un componente práctico más que legal, quedar por escrito reduce fricciones entre convivientes y facilita la resolución de conflictos.

Gastos incluidos: luz, agua e internet

El contrato debe fijar con claridad si la renta incluye parte de los suministros o si estos se prorraten entre los convivientes. Las opciones más frecuentes son: (a) tarifa fija mensual que cubre la parte proporcional de todos los suministros; (b) reparto proporcional al número de personas, con liquidación mensual; o (c) suministros incluidos en la renta de forma íntegra. También conviene indicar quién figura como titular de los contratos de suministros y qué ocurre si hay impagos. Internet suele incluirse como tarifa fija mensual independiente.

Fianza y garantías adicionales

Para habitaciones en pisos compartidos, la práctica habitual es solicitar una mensualidad de fianza, aunque la LAU no regula expresamente este supuesto de la misma forma que los arrendamientos de vivienda completa. El contrato debe establecer el importe de la fianza, el plazo de devolución tras la finalización del contrato (normalmente 30 días después de comprobar el estado de la habitación) y las condiciones para descontar importes por daños o impagos.

Duración del contrato y salida anticipada

Los contratos de habitación suelen tener una duración inicial de 6 o 12 meses, con posibilidad de prórroga mensual tácita. Es muy importante fijar un preaviso razonable para la resolución anticipada: lo habitual es 30 días de antelación para el arrendatario y, si el arrendador quiere recuperar la habitación, también debe respetar un plazo adecuado. Si el arrendador es a su vez arrendatario del piso completo, la extinción de su propio contrato también afecta al subarriendo.

Subarriendo: ¿puede el inquilino alquilar habitaciones?

Si quien alquila la habitación es el inquilino principal del piso y no el propietario, se trata técnicamente de un subarriendo (art. 8 LAU). El subarriendo requiere el consentimiento expreso del propietario y solo puede ser parcial (el inquilino principal debe seguir residiendo en el piso). Si se alquila sin permiso, el propietario puede resolver el contrato principal. Antes de firmar un contrato de habitación con otra persona, verifica siempre si el arrendador tiene permiso del dueño del inmueble para subarrendar.